Amrita Pritam, la novelista rebelde que mejor dominó el idioma punjabi

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Considerada entre las mejores literatas indias del siglo XX, su prolífica carrera abarca más de cien obras en seis décadas, con poesías, ficciones, biografías y ensayos

Amrita Pritam quiso desde pequeña ser la protagonista de su vida, así que su espíritu crítico y su rebeldía la hicieron destacar cuando el resto de niñas se dedicaba a jugar y a obedecer. Su personalidad se fue fraguando en la valentía, pero también en los golpes de la vida, como la muerte de su madre o los horrores que vivió con la traumática división entre India y Pakistán.

Desde muy niña Amrita se refugió en la escritura para expresar sus sentimientos y acabó convirtiéndose en un modelo de libertad y autonomía en una sociedad marcada por el papel secundario y servicial de la mujer. Con el dominio del punjabi y el hindi se convirtió en una de las mejores y más reconocidas literatas indias del siglo XX, llegando a escribir una autobiografía considerada polémica llevada después al cine y siendo recordada, cien años después de su nacimiento, por un poema en el que invocaba emotivamente a otro poeta, Waris Shah, y en el que relataba el horror de la división en 1947 entre India y Pakistán: ‘Ajj aakhaan Waris Shah un’.

Amrita Kaur, su nombre de nacimiento, vino al mundo el 31 de agosto de 1919. Lo hizo en Gujranwala, entonces provincia de Punjab y en la actualidad Pakistán. Fue la única hija en el seno de una familia sij muy religiosa formada por Kartar Singh Hitkari, un hombre respetado y erudito que era editor de una revista, y de Raj Bibi, quien trabajó como maestra en una escuela.

Creció en un ambiente espiritual, ya que su padre también era un ‘pracharak’, un predicador de la religión sij, y su abuela ortodoxa, pero pronto renegó de la religión y solo mantuvo el amor por la literatura heredado de su padre. A su alejamiento de la religión contribuyó la muerte de su madre cuando tenía 11 años. Había rezado desesperadamente a Dios para salvarla y dejó de hacerlo cuando murió a pesar de sus oraciones.

Por otro lado, comprobar que su abuela utilizaba distintos utensilios en casa para servir a los hindúes y a los musulmanes le hizo desarrollar su espíritu crítico ante las injusticias y las discriminaciones y oponerse siempre a tales prácticas.

Tras la muerte de su madre se mudó a Lahore con su padre. Allí se sintió sola y sobrecargada de trabajo por las labores domésticas, así que buscó refugio y consuelo en la escritura. Su primera antología de poemas, ‘Amrit Lehran’ (Olas inmortales), se publicó en 1936 cuando tenía 17 años.

En esos años de adolescencia Amrit ya estaba comprometida con Pritam Singh, hijo de un rico hombre de negocios de Lahore. La boda tuvo lugar en 1935 y en sus autobiografías confesó que no tenía una buena relación con él y que su matrimonio fue una experiencia infeliz a pesar de tener dos hijos. Con ese matrimonio cambió su nombre por el de Amrita Pritam.

Después de su primera antología publicó al menos seis colecciones más de poemas entre 1936 y 1943, con un estilo que empezaba a consolidarse y a convertirla en una mujer fuerte e independiente tras superar la muerte de su madre.

En medio de su rebelde juventud también se unió al Movimiento de Escritores Progresistas para poder inspirar la vida de la gente a través de sus obras literarias. Su escritura comprometida la llevó a escribir en 1944 una colección de obras titulada ‘Lok peed‘ (Angustia del pueblo), que criticaba al Imperio Británico por la hambruna de Bengala de 1943 y la economía del país devastada por la guerra. Amrita también empezó a formar parte activa de muchas organizaciones sin ánimo de lucro y comenzó a trabajar en la Estación de Radio Lahore antes de la partición de la India, en 1947.

Después de ese traumático hecho Amrita se mudó de Lahore a Nueva Delhi, formando parte de una de las migraciones masivas más violentas en la historia de la humanidad: más de un millón de personas, musulmanes, sikhs e hindúes, murieron en los disturbios comunales, y ella, una joven de 28 años, escapó de ser asesinada, pero su alma quedó destrozada por la experiencia y se convirtió en refugiada punjabi.

Este trauma vivido la llevó a escribir uno de sus poemas más famosos, titulado ‘Ajj akhaan Waris Shah un’, en el que expresó su angustia por las masacres durante la partición de la India, invocando emotivamente al poeta sufí Waris Shah.

En 1950 Amrita escribió la novela ‘Pinjar’ (Esqueleto), en la que describió la difícil situación de las mujeres durante la partición. La novela habla de la impotencia que sentían las mujeres de esa época cuando eran sometidas a la indiferencia a manos de sus propias familias. La novela fue adaptada más tarde al cine hindi y resultó galardonada.

Hasta 1961 trabajó en la emisora de radio pública nacional de Nueva Delhi, además de producir una serie de impresionantes obras literarias. A partir ese año, su trabajo literario se volvió más feminista y reflejó su infeliz matrimonio con Pritam Singh y el posterior divorcio. En 1944 Amrita había conocido a Sahir Ludhianvi, un compañero poeta que luego se convertiría en un destacado guionista de cine. Aunque en esos años ya estaba casada con Pritam Singh, Amrita se sintió fuertemente atraída por Sahir, cuyo recuerdo más tarde escribiría en su autobiografía ‘Rasidi ticket’. Finalmente dejó a su esposo Pritam Singh en 1960, cuando su fascinación por Sahir había alcanzado su punto máximo. Sin embargo, Amrita siempre supo que era casi imposible para ella establecer una relación viable con Sahir Ludhianvi.

En este periodo varias de sus obras fueron traducidas a varios otros idiomas, incluyendo el inglés, danés, japonés, francés y mandarín, entre otros. También escribió una serie de novelas que luego se convirtieron en películas como ‘Dharti sagar te sippiyan’, ‘Unah di kahani’, además de la mencionada ‘Pinjar’.

A pesar de dominar la lengua punjabi, muchas de sus obras las escribió en hindi tras la partición de la India británica. Más adelante en su carrera, Amrita comenzó a escribir sobre sueños y temas espirituales y volvió a encontrar el amor gracias a Imroz, un destacado artista y escritor. Aunque la pareja nunca se casó, pasaron más de cuatro décadas juntos; ella se convirtió en la inspiración de algunas de sus pinturas y él diseñó las portadas de todos sus libros y novelas. Su vida amorosa fue inmortalizada después en un libro titulado ‘Amrita Imroz: A love story’.

Durante su prolífica carrera literaria Amrita escribió un total de 28 novelas, 18 antologías (prosa), 16 volúmenes diversos de prosa y cinco cuentos. Muchas de sus obras continúan sirviendo de inspiración para muchas personas y han sido adaptadas al cine.

La escritora india fue la primera mujer que recibió el Sahitya Akademi Award en 1956 por su obra ‘Sunehe’ (Mensajes), y además ganó en 1982 el Bhartiya Jnanpith, el premio literario indio más importante, por ‘Kagaj te canvas’ (Papel y lienzo). Ganó, además, el Premio Padma Vibhushan, y recibió doctorados en literatura y honoris causa en las universidades de Delhi, Jabalpur y Vishva Bharti.

Amrita Pritam sufrió una grave caída en el año 2000 en la que se fracturó varios huesos y de la que ya no se recuperaría. A pesar de las intervenciones a las que fue sometida quedó postrada en una cama. Cinco años después, el 31 de octubre de 2005, cuando tenía 86 años, falleció en Nueva Delhi mientras dormía.

Le sobrevivieron su compañero de toda la vida, Imroz, sus hijos Kandala y Navraj Kwatra (más tarde asesinado en 2012), y sus nietos Aman, Noor, Taurus y Shilpi.

Autor: Alberto López

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